EDITORIAL: ¿Por qué marchamos?

EDITORIAL: ¿Por qué marchamos?

APTS surgió hace, aproximadamente, 12 años.  En un contexto histórico en el que el mundo del sindicalismo estaba reservado para los varones y cuyas dirigencias estaban desprestigiadas por la corrupción, desde las bases, y conducido por mujeres, emergió APTS como un nuevo movimiento sindical constituido para la defensa de la salud pública y de los derechos de sus trabajadores y trabajadoras.

Al principio, los trabajadores teníamos mucho miedo de participar, pero veíamos que en el servicio de salud había deficiencias y la gente se quejaba: faltaban insumos, aparatología y personal.

Fue entonces cuando un grupo de profesionales y técnicos comenzamos a reunimos, a pesar de que nos decían: “si sos médico no te podés agremiar”, pero lo hicimos igual. Era el año 1996.

Recuerdo que cada año, en el hospital, aparecían listas negras de compañeros despedidos sin causa y sentíamos mucho miedo, pero al mismo tiempo lo que pasaba hacía que tuviéramos cada vez más fuerza y nos mantuvimos unidos.

En 2007 logramos la inscripción gremial y fue nuestro primer gran triunfo. Nos constituimos como Asociación Sindical. Ese mismo año, hicimos una protesta con paro y corte de ruta para visibilizar lo que pasaba en la salud. Nuestra lucha siempre fue por la salud pública y los derechos de los trabajadores. Logramos ser escuchados y obtuvimos las licencias mínimas de las que goza cualquier trabajador: 21 días de vacaciones, licencia por adopción y por familiar enfermo, entre otras. Licencias de las que gozaban todos los empleados de la administración pública, excepto profesionales y técnicos de la salud.

Nuestras primeras elecciones, también fueron en el 2007. Fueron años de movilizaciones, panfleteadas, denuncias públicas y relaciones con los medios de comunicación.

En cuanto a las reivindicaciones históricas de nuestro sector, siempre peleamos por la modificación de la Ley de Carrera Sanitaria que para nosotros es inconstitucional.

Desde entonces, y hasta la fecha, todos los días hacemos gestiones y hablamos con los profesionales y técnicos, porque creemos que esa Ley tiene que ser fruto del diálogo entre el Ejecutivo y los trabajadores, que somos los que más sabemos respecto de las condiciones en las que prestamos servicios.

Nuestro gremio ha sido un sindicato autónomo de los intereses políticos; un gremio que no ha cedido terreno frente a los patrones: En 2012, se hizo un paro con corte de ruta, cuando era gobernador Claudio Poggi. Las anteriores medias de fuerza, habían tenido lugar bajo el mandato de Alberto Rodríguez Saa.

No sólo nos enfocamos en la lucha, si no que también, nos ocupamos de brindar beneficios a nuestros afiliados y afiladas, para mejorar su calidad de vida.

Gracias a una administración transparente, en 2013 compramos un terreno de 180 lotes donde hicimos el barrio Los Sauces. Además, compramos una sede propia en San Luis y una en Vila Mercedes.

En cuanto a las condiciones de trabajo, logramos aumentar el pago de bloqueo de titulo a un 70%, conseguimos la aprobación de la Ley de Licencias Psicoprofilácticas y reintegramos a muchos compañeros y compañeras que habían sido injustamente apartados de su cargo.

Pero hoy, estamos nuevamente en una situación muy delicada. En San Luis, cada año se cambia el ministro de salud, lo cual hace muy difícil el dialogo y obtener avances.

En este momento el Poder Ejecutivo ha cortado el diálogo con los trabajadores. Desde su asunción la ministra nos ha recibido en muy pocas ocasiones y prometió recategorizaciones, pero no cumplió.

Nuestros profesionales se han capacitado, se han licenciado, en pos de volcar sus conocimientos para mejorar la calidad en la atención a nuestros pacientes, ese esfuerzo, ese conocimiento debe ser reconocido, así lo estipula nuestra Ley de Carrera Sanitaria.

Tampoco tenemos respuesta de los concursos y reválidas a los que nos presentamos en 2018, esto nos daría una estabilidad laboral de 5 años y, mientras tanto, estamos manteniendo nuestros puestos de trabajo bajo un régimen de “contratos basura” que se renueva cada 3 meses. Eso es inestabilidad laboral, es violencia institucional.

Las grandes obras hospitalarias no sirven si no hay personal capacitado para brindar atención. Necesitamos más profesionales y técnicos. Los servicios están colapsados y el ministerio se da el privilegio de rescindir contratos a trabajadores que hace años están al servicio de la comunidad.

Durante años apelamos al diálogo, ofrecimos propuestas, quedamos a la espera de ser convocadas para contribuir en mejorar las condiciones laborales y terminar con la violencia, pero hemos sido ignoradas por la ministra. Ya no podemos seguir esperando.

Es por esto, POR NUESTROS DERECHOS que este 2 de septiembre marchamos al Ministerio de Salud de la Provincia y esperamos que la comunidad nos acompañe. Porque lo único que queremos es poder brindar a la población, un servicio de salud pública de calidad.

Siempre me acuerdo de una frase de Francisco Bernárdez que dice “Porque después de todo, he comprendido que lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado”. No nos olvidemos de dónde venimos porque sólo así podremos saber hacia dónde vamos.

¡NO NOS CALLAMOS MÁS!

Sec. Gral. APTS
Dra. Ana Lía Trifiró